Respuestas: Bulimia

¿Qué es la bulimia?

Una forma de decir lo que es, sería comenzar por lo que no es. No se puede llamar bulímicos a todas las personas que comen más de lo que el hambre les pide. La bulimia no es ni la gula, ni el picar entre comidas, ni la hiperfagia de las comidas. En el caso de la bulimia, las personas pueden comer poco, como de pronto comer en cantidades inimaginables y pueden estar largos períodos de tiempo sin hacer una comida entendiendo por hacer una comida a una secuencia ordenada de alimentos, a horas determinadas, en una mesa y lugar destinado a este uso.

En los pacientes con bulimia existe, si es que se puede decir así, una elección de la comida que implica una oposición entre lo que se debería comer y lo que se come. Esta elección suele dirigirse hacia los alimentos que cualquier régimen prohibe, los más fáciles de comer, y los que se puedan comer en el menor tiempo posible y que ya están preparados, como por ejemplo conservas, pasteles, restos de comidas que han sido por ejemplo guardadas en la nevera. El comer se realiza con voracidad, llegando a ahogarse, tragando casi sin masticar y sin que nada pueda detenerlo hasta que no quede nada o que ya no pueda más.

Después de este ritual, algunos se miran al espejo y lloran, vomitan o duermen para intentar olvidar, hasta que se repite de nuevo.

 

¿Cuáles son sus características?

Lo que caracteriza a la bulimia en términos generales es la ingestión episódica de alimentos en forma descontrolada y furtiva, que puede ir acompañado de vómitos autoinducidos y abuso de laxantes, como un intento de deshacer lo andado.

Existe un manual editado por la Asociación Americana de Psiquiatría que se llama el DSMIV, que quiere decir Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales, que nosotros no utilizamos como eje de nuestra clínica, (lo que no quiere decir que lo ignoremos) pero que hace una descripción fenomenológica de los trastornos bulímicos que son bastante claros a la hora de hablar de ellos, por ejemplo en un medio de comunicación.

Los criterios que quiero resaltar, respecto de la bulimia, son los siguientes:

  1. Episodios repetidos de ataques de comer caracterizados por:
    • Comer gran cantidad de alimentos en un corto período de tiempo
    • Sentir falta de control sobre la alimentación durante el episodio
  2. Durante la mayoría de los episodios de voracidad:
    • Se encuentran presentes por lo menos tres de los siguientes indicadores de falta de control:
      • Desagradable sensación de plenitud
      • Comidas abundantes sin hambre
      • Comidas abundantes fuera de los horarios habituales
      • Comer a solas
  3. La voracidad se acompaña con marcado malestar
  4. Estos episodios ocurren en promedio por lo menos 2 veces por semana, durante 6 meses.

La bulimia puede ser purgativa o no purgativa.

  • Purgativa: utilizan métodos purgativos, vómitos autoinducidos, uso de laxante y /o diuréticos
  • No purgativa: utilizan mecanismos compensatorios, ejem. Ejercicios físicos extenuantes.

 

¿Tiene alguna relación con la anorexia?

La anorexia también se puede agrupar en, digamos, dos particularidades:
las restrictivas y las purgativas. Las primeras son, según estudios epidemiológicos las que tienen un pronóstico más grave y las segundas son las que cursan con episodios bulímicos, lo que hace que en muchos casos anorexia y bulimia sean caras de una misma moneda.

Las ideas, o mejor dicho las obsesiones con relación al cuerpo, el peso y la alimentación, son coincidentes. Una de las diferencias más importantes, es la dificultad para controlar los impulsos en el sujeto bulímico, lo que hace muchas veces que caiga en adicciones o toxicomanías diversas, a diferencia de la anorexia restrictiva que han cortado todo deseo. La bulímica se considera fracasada, aunque obtiene un placer sucedáneo con la comida, que es ingerida en momentos depresivos, de vacío existencial o en situaciones donde la agresividad y la impotencia están presentes.

 

¿Se puede determinar el origen de la bulimia?

Tomemos el origen en dos sentidos, y hagamos un breve recordatorio histórico para saber el origen de la palabra bulimia.

Es sabido que antiguamente los romanos preparaban grandes banquetes donde se engullían los alimentos y luego se estimulaban la garganta con plumas, o ingerían eméticos para vomitar y poder seguir comiendo. Esta práctica condujo al uso de vomitivos, y posiblemente, al empleo del término bulimia para describir dicho comportamiento. El término bulimia deriva de bulimy en griego y significa hambre voraz.

Por otro lado, en el origen están los factores socioculturales: cuerpo ideal.
En algunos casos puede que haya antecedentes genéticos. La presencia en la familia de desordenes de la alimentación, de casos de depresión y alcoholismo, baja autoestima, inestabilidad afectiva. Características que suelen pertenecer en algunos casos a la neurosis y en otros a la psicosis, como la melancolía por ejemplo.

 

¿Cuáles serían las particularidades de su tratamiento?

Las alteraciones que provocan la bulimia y la anorexia, afectan al cuerpo biológico, a la salud orgánica.

Un paciente que consume lo que encuentra, que se autoprovoca vómitos constantemente, que ha hecho de la anfetaminas, diuréticos y laxantes una ingesta habitual, que vive para la comida y por ella, o que ha decidido no comer, es un paciente de alto riesgo lo que hace necesario, en algunos casos y dependiendo de la gravedad un trabajo interdisciplinario por las complicaciones que el síntoma produce.

Estas pueden ser diarreas, pancreatitis y cólicos biliares como consecuencia del atracón, hasta gastritis, esofagitis, vómitos con sangre, erosión y pérdida de las piezas dentarias o deformación de la glándula parótida como consecuencia de la autoprovocación de vómitos.

En la bulimia la muerte puede producirse por ruptura gástrica, por hemorragia digestiva o incluso por ataque cardíaco. Hay que ten en cuenta que las muertes en la bulimia presenta un índice inferior que en la anorexia, lo que no la exime de su gravedad, por lo tanto en el trabajo conjunto se suele hacer con un médico nutricionista, un psiquiatra y en nuestro caso con un psicoanalista que sería el responsable de la psicoterapia en la que intentamos que en una boca cerrada a la comida y a la vida, o forzada a comer hasta matarse, pueda ponerle palabras a su sufrimiento.

Carlos H. Jorge